Familias con capacidades: nuestras necesidades
Desde Yo también leo nos ha parecido interesante recoger experiencias e inquietudes de diversas familias sobre cómo conseguir y preparar materiales de apoyo para sus hijos e hijas.
Las familias, todas, sin excepción, queremos lo mejor para nuestras hijas e hijos. Para poderlo dar, necesitamos ser acompañadas, para que nos enseñen a educar y para cuando ya no podemos tener nosotros las riendas, por puro agotamiento.
Las tareas se multiplican, el trabajo del día a día es agotador. Si tenemos suerte, podremos encontrarnos con una red de amistades y profesionales que serán grandes e imprescindibles guías y acompañantes en nuestro proceso de educar a nuestros hijos e hijas.
Una de estas tareas es conseguir materiales, junto con la escuela o instituto, para reforzar las habilidades cognitivas, atencionales, de lectura …
Para esto son necesarias horas, para buscar o hacer material, que esté de acuerdo con lo que se está estudiando en cada momento y que sea a la vez sencilla y motive.
Maria Luisa nos cuenta cómo vivió ella, durante la etapa escolar, elaborar materiales de apoyo con visión inclusiva para Gema, una chica con síndrome de Down que ahora tiene 24 años.
“Siempre he oído que las madres sólo debemos de ejercer como tales pero cuando te das cuenta, estás haciendo parte y no pequeña de todas las labores profesionales que intervendrán o deberían intervenir en la formación de nuestros hijos.
Creo que lo que se me pide es el apoyo escolar, intentaré resumirlo aunque es harto difícil, dado que desde que comienza a planificar hasta que se termina el objetivo de dicho apoyo lleva implícito muchas áreas de aprendizajes (cognición, emoción, autonomía, lenguaje, etc.).
Cuando comenzó su escolarización, lo primero que te encuentras (al menos eso es lo que a nosotros nos tocó) es la poca adecuación a nivel profesional y material para el desarrollo educativo de nuestros hijos y lo que es más fundamental, como algunos profesionales parten del déficit y no de sus capacidades, nuestros hijos/as tienen que demostrar a diario sus competencias.
En casa trabajamos desde LA EMOCIÓN Y LA MOTIVACIÓN, procurando en todo momento hacerla participe de todo lo que se hacía, desde libros haciendo que ella fuera la protagonista con fotos, rotulándolas correctamente con la acción o el objeto de estudio. Según las etapas los apoyos se adecuaban, se hacían maquetas de animales o cuerpo humano, teatros para conocer el sistema solar, hacer de la casa un museo perfectamente rotulado (en castellano, inglés, matemáticas) y haciendo visitas guiadas. Como dice un conocido pedagogo “la casa es un gran laboratorio para el aprendizaje”.
Cierto es que nuestra familia perteneció a un Proyecto sobre la nueva teoría de la Inteligencia (PROYECTO ROMA), esto nos hacía tener otra mirada y sobre todo nos daba argumentos para creer en Gema.”
Mª Luisa (madre de Gema)
Agradecemos a Maria Luisa su testimonio y esperamos en breve compartir más sobre cómo es esta tarea en la actualidad.
Articulo de Maria del Mar Mollet