Alfabetización y discapacidad cognitiva
Alfabetizar
“Acción de enseñar a alguien a leer y escribir.”
Una definición sencilla que esconde mucho tras ella.
La Unesco considera la alfabetización como factor de dignidad y de derechos humanos, intrínseca en el derecho a la educación. Por este motivo desde 1967 cada 8 de septiembre celebra el Día Internacional de la Alfabetización con el fin de lograr avances hacia una sociedad cada vez más instruida.
En sociedades como la nuestra la tasa de alfabetización es superior al 98% y el porcentaje restante pertenece a colectivos con circunstancias educativas específicas.
Ampliando la mirada vemos que en el mundo hay 773 millones de personas adultas que no saben leer ni escribir.
Como adultos la lectura forma parte de nuestro día a día, leemos de manera natural y por ello no nos damos cuenta de su importancia. Ya no recordamos lo mucho que nos costó aprender a leer y no somos conscientes que sin ese aprendizaje tendríamos una vida muy distinta a la nuestra.
Entendemos la lectura como base de cualquier aprendizaje y olvidamos que la capacidad de leer es mucho más. La lectura, nos permite comunicarnos, movernos sin problemas en la sociedad actual y sentirnos parte de un grupo.
Como acierta a decir la Unesco, la lectura dignifica.

Por todos estos motivos es tan importante que las personas con discapacidad intelectual aprendan a leer. Para ellas leer es una habilidad clave ya que, además de aportarles las bases para seguir aprendiendo y potenciar su desarrollo cognitivo, les facilita la inclusión en la sociedad y les proporciona más autonomía para su vida cotidiana.
En los niños y niñas con dificultades comunicativas, como es el caso de las personas con autismo, los efectos de aprender a leer van más allá, ya que les aporta mayor comprensión del lenguaje, les ayuda a estructurar y en muchos casos mejoran el lenguaje verbal.
En los últimos años la tasa de alfabetización de las personas con discapacidad intelectual ha mejorado progresivamente. En España, la tasa de analfabetismo de jóvenes con síndrome de Down es del 24%, a diferencia del 42% de personas cercanas a los 50 años que no han aprendido nunca a leer. Sin duda, esta mejora ha sido posible gracias a la creación y difusión del método global de lectura Troncoso.
El acceso a la lectura de jóvenes con autismo o parálisis cerebral ha mejorado de manera similar en los últimos 30 años. La lectoescritura se enseña mayoritariamente a estos colectivos a través de métodos globales, como el método Doman o el citado método de lectura global creado por Maria Victoria Troncoso entre otros.

En los últimos años, la utilización de la tecnología para estimular el aprendizaje de los pequeños, junto al magnífico trabajo de los profesionales, han favorecido sin duda que el número de niños y niñas con discapacidad cognitiva que aprenden a leer siga aumentando.
Yo también leo es una de estas aplicaciones creadas para facilitar el aprendizaje de la lectura a niños y niñas con discapacidad intelectual o retraso madurativo. Basada en el método global de lectura ha sido diseñada especialmente para potenciar las capacidades de estos niños y niñas.
Fuentes:
Acceso a la lectoescritura de los alumnos con parálisis cerebral. Javier Martín Betanzos.
Lectura y escritura. Maria Victoria Troncoso y Patricia Díaz Caneja
La generación que lo cambió todo. María José Carmona
Artículo de: Gemma Fàbregas
Tengo un niño de solo 8 años y tiene micro encefálica retardo de 2
años todavía no me aprende a leer y escribir,.deseo de todo corazón encontrar un método en el cual el pueda apoyarse para q aprenda a leer y escribir bien,.
Elizabeth te recomendamos el método global de lectura. Puedes trabajarlo con fichas y con el apoyo de la app Yo también leo