Una niña y un niño con síndrome de Down juegan a médicos. Un ejemplo de juego simbólico
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Juego

El juego como herramienta de aprendizaje

El juego cumple un papel fundamental en el desarrollo físico y mental de los niños y niñas. Jugar además de ser una actividad para divertirse y mantenerse entretenido, también puede servir como una herramienta de desarrollo que les ayudará a aprender de forma lúdica y amena.

¿Qué habilidades podemos trabajar a través del juego?

A través del juego, los menores adquieren una gran cantidad de habilidades y capacidades que les ayudarán a relacionarse en el ámbito social, familiar, escolar, cultural, etc. Simples actividades del día a día se pueden convertir en juegos, lo que contribuirá a que se sientan motivados a la hora de aprender algo nuevo. Esta ventaja es especialmente importante si se trata de menores con discapacidad intelectual o del desarrollo, ya que por lo general les cuesta más centrarse y mantener su atención.

Habilidades que se pueden trabajar y adquirir a través del juego:

  • Aprender a seguir normas y reglas
  • Saber perder
  • Jugar en equipo
  • Aprender a gestionar las emociones
  • Trabajar el razonamiento
  • Ser paciente
Dados y fichas sobre el tablero de parchís.

5 ejemplos de juegos para trabajar habilidades diversas

Juego de las sillas

Este juego consiste en colocar las sillas en un círculo mientras los jugadores van dando vueltas alrededor, cuando la música se para cada uno debe sentarse y quien se queda sin silla es descalificado. Esta actividad va a trabajar su motricidad, la competitividad, saber perder, diferenciar entre la derecha y la izquierda y el sentido de una redonda. 

La cuchara

En la versión más habitual de este juego se utiliza un huevo y una cuchara, sin embargo, aquí se va a realizar una ligera adaptación, ya que en lugar de un huevo se utilizará una pelota de ping pong y una cuchara de plástico, para que sea más ligero y fácil de llevar. Para esta actividad los niños y niñas deben aguantar con sus labios la cuchara de plástico con la pelota de ping pong y evitar que ésta se caiga. Este juego es bueno especialmente para fortalecer los músculos de la boca y contribuir con la mejora del habla y la pronunciación.

Títeres

Los títeres son una actividad muy divertida, que se puede realizar tanto al aire libre como en interiores. A través de los personajes van a trabajar la imaginación, la creación de diálogo, las emociones y las habilidades sociales. Incluso para aquellos que ya hablan y leen, podrán trabajar las habilidades de conversación, la lectura y la pronunciación. Se puede crear una infinidad de diferentes historias y personajes con los títeres, lo cual les ayudará a saber cómo comportarse en varias situaciones que se le presenten en su vida.

Pompas de jabón

Las burbujas de jabón de toda la vida pueden ser grandes aliadas para trabajar la motricidad y el soplar, que ayuda en la pronunciación de ciertas sílabas. El hecho de tener que sacar la pala, soplar e introducirla nuevamente en el jabón, ayuda a trabajar la destreza manual, ya que los niños y niñas aparte de tener que hacer las burbujas, deben procurar mantener el bote en vertical para que el líquido no se caiga. (Suerte con ello, les resulta más difícil de lo que parece).

Una niña sopla para hacer pompas de jabón.

Juego simbólico

El juego simbólico es quizás uno de los más sencillos pero a la vez divertido de todos los mencionados. Se trata de hacer que actividades cotidianas como hacer la compra, lavarse el pelo o hacer la cena se conviertan en un juego. Por ejemplo, al hacer la cena pueden actuar como si estuvieran en un restaurante y cada uno debe desempeñar un papel, como el chef, el mesero y los comensales. Este tipo de juegos terapeúticos ayudan a trabajar sus habilidades sociales, la conversación, expresión oral y emociones. Además de adquirir otras habilidades dependiendo de la situación, como puede ser preparar comida sencillas, asearse correctamente, tomar sus propias decisiones, etc.

Consejos para jugar con tus hijos e hijas mientras aprenden

  • Es importante tener mucha paciencia, ya que a muchos les cuesta perder y se frustran. Procura guardar la calma, darles su tiempo y espacio para que se tranquilicen y hazles entender que con lo aprendido ese día la próxima vez lo hará mejor y seguramente podrá ganar.
  • Lleguen a un acuerdo desde un principio sobre cuanto tiempo o partidas van a jugar, ya que si se lo están pasando muy bien van a querer seguir jugando mucho tiempo más y es bueno que sepan que hay un límite y en otro momento continuarán.
  • Fomenta el juego con uno o más compañeros, esto le ayudará a trabajar sus habilidades sociales para que a largo plazo se adapte mejor en la sociedad en la que deberá desarrollarse.

Aprender jugando es la mejor manera de aprender, nosotras lo tenemos claro y por este motivo la aplicación Yo también leo para aprender a leer tiene actividades lúdicas que les motivan y les ayudan a seguir progresando en la lectura.

¿Qué otros juegos recomiendas para estimular las habilidades de niños y niñas con capacidades diversas?
Te leemos en los comentarios

Artículo de Mar Viteri

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