La alegría de las pequeñas cosas
Hace tiempo que vengo observando a mi hija Martina de 11 años con síndrome de Down, y hay una cosa en ella que no deja de maravillarme; es su capacidad intrínseca de entusiasmarse con las pequeñas cosas que le suceden en su día a día.
Cuando esto sucede, es como si un rayo de sol inundara a todos los que estamos a su alrededor y nos contagia de su entusiasmo. Ella cierra las manos, aprieta muy fuerte los puños, se dibuja en su cara una enorme sonrisa y los ojos se le iluminan, normalmente dice algo así como” ¡¡BIEN!!” o “¡¡¡FANTÁSTICO!!!” y en ese momento es la representación de ¡la felicidad en estado puro!
Martina es capaz de entusiasmarse o de emocionarse con cosas muy pequeñas a las que los demás no les damos mucha importancia. El otro día sin ir más lejos pude contemplar uno de esos momentos por el simple hecho de llevarla a la peluquería a cortarse el pelo. Aquel instante me hizo recordar que esos momentos en ella son muy frecuentes. Si un día apareces con una chocolatina, si le dices que vamos a ir al parque, que van a venir sus amigos a comer o simplemente que vamos a jugar o a ver una película las dos juntas, cualquier cosa cotidiana para ella es una gran fiesta.
Creo que esa capacidad de entusiasmo radica en el hecho de que ella vive el momento sin pensar más allá, algo que, en realidad, está al alcance de todos nosotros.
Estamos inmersos en una sociedad donde todo va muy rápido. Tenemos siempre prisa y no nos tomamos nunca el tiempo suficiente para vivir el momento. Vamos corriendo a todos los sitios con la cabeza absorta en nuestros problemas, ya sean de trabajo o personales, sin pararnos a disfrutar de lo que nos rodea.
Si pudiéramos, como Martina, disfrutar con todo nuestro ser de esos pequeños momentos que nos brinda la vida todo se nos tornaría mucho más sencillo y llevadero.
Éste es mi deseo personal para todos vosotros y vosotras en el año nuevo! Vamos a entusiasmarnos con la vida y ¡vamos a ejercitar el disfrute de las pequeñas cosas!
Marie Anne Aimée
Un escrit precios, tant precios com la seva super protagonista Martina