Un chico se distrae frente a los libros de estudio
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Trastornos del aprendizaje

Déficit de Atención e Hiperactividad, aspectos a considerar

Al recibir un diagnóstico de cualquier tipo, se hace presente la incertidumbre, el miedo, la falta de información y el deseo de saber cómo intervenir lo más rápido y preciso posible. Como madre, padre o profesional se busca obtener toda la información y ayuda posible para poder formarse en el tema y poder dar respuestas y puntos de acción.
Esto no es la excepción a la hora de hablar sobre el diagnóstico del TDAH, siendo este uno de los más frecuentes en la infancia.

 ¿TDA-H, qué debemos tener en cuenta al hablar de este trastorno?

Primero que nada, entender que el Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad es un Trastorno del Neurodesarrollo, es decir afecta áreas del cerebro que son responsables de los mecanismos de atención, movimientos e impulsos. Por lo que estos mecanismos afectarán el llevar a cabo ciertas actividades como son la concentración, el autocontrol y la capacidad de mantenerse en calma, afectando así, el funcionamiento personal, social, ocupacional y académico. 

Niña con TDAH distraida en tiempo de estudio.

También se debe de tener en cuenta, que este Trastorno se inicia en la infancia y suele prevalecer en la adolescencia y edad adulta. Su principal causa es la alteración en ciertos procesos madurativos de algunas áreas del cerebro y su origen se puede deber a factores genéticos, bioquímicos, sensitivomotores o fisiológicos, entre otros.

Por otro lado, es importante aclarar que existen tres tipos de TDA-H: 

  1. Con predominio de Déficit de Atención 
  2. Con predominio de hiperactividad/ impulsividad 
  3. Combinado 

Esta clasificación supone que no toda persona diagnosticada con TDAH es hiperactiva o inatenta, no se debe de tener todos, sino que dependerá de los síntomas que presente y la valoración que se haga de este trastorno.

Por otro lado, es necesario destacar que puede ocurrir que el menor diagnosticado con Trastorno de Déficit de Atención y/o Hiperactividad presente otros problemas llamados comorbilidades (palabra usada para describir que una persona tiene dos o más trastornos). En el caso del TDAH se puede o no presentar ciertas comorbilidades, como son el Trastorno del Aprendizaje o un Trastorno de Conducta, entre otros. 

Por último pero no menos importante, al buscar evaluar y diagnosticar cualquier trastorno siempre deberá ser de manera clínica, es decir es imprescindible que se haga con un profesional formado en esta área y sea quien evalúe a partir de una serie de criterios de diagnóstico específicos. De igual manera, este profesional dará unas pautas concretas de intervención y recomendaciones para este trastorno en concreto.

¿Cómo puedo saber si mi hijo o hija tiene TDAH? 

A continuación enlistare una serie de señales que suelen ser un indicador sobre este trastorno:

  • Tienden a interrumpir en conversaciones, juegos o demás circunstancias en la que no forman parte, deseando ser el foco de atención. 
  • Muestran dificultad para esperar su turno durante el aula o actividades.
  • Presentan problemas para controlar sus emociones, pudiendo ocurrir arranques de enojo, o presentar dificultades para comprender sus sentimientos.
  • Tienen dificultad para mantener la calma en actividades que lo requieren, suelen necesitar estar en constante movimiento. Por ejemplo quedarse sentados por periodos largos de tiempo es casi imposible. 
  • Suelen dejar muchas tareas inconclusas. No terminan muchas de las actividades que realizan debido a que todo les llama la atención y quieren constantemente probar actividades o tareas nuevas. 
  •  Presentan gran dificultad atencional, suelen distraerse con gran facilidad no prestando atención a lo que está sucediendo en ese momento, siendo esto muy dificultosos a la hora de enfocarse en una tarea.
  • Dificultad para seguir instrucciones que requieren planificar o ejecutar un plan.
  • Problemas para organizarse, planear las actividades del día, las tareas del hogar o escolares y sobre todo darles una prioridad a las que lo requieren. También va muy de la mano que suelen olvidarse de realizar estas tareas o actividades.
  • No siempre se mostrarán alborotados o con más energía, también se puede dar el caso que estén más callados, sueñen despiertos, o estén metidos en su propio mundo sin interactuar tanto con otros niños. 

Es importante destacar que en el caso de tener sospechas sobre TDAH deben acudir a un profesional en esta área, el o ella les brindará las herramientas para confirmar o descartar el trastorno y orientarlos sobre el proceso.

Artículo de: Mariana González / Psicopedagoga especializada en trastornos del lenguaje

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